Cómo funciona la música

David Byrne cuenta cómo funciona la música, los sistemas auto organizados o "repita, copie y repita"


El ex cantante de Talking Heads analiza de dónde viene la creatividad de los artistas, la de los pájaros e incluso la de los bailarines usando como excusa un libro maravilloso.

David Byrne cuenta cómo funciona la música, los sistemas auto organizados o

Sumado a que estuve releyendo "Some faraway beach", una biografía de Brian Eno y que estoy muy metido en el tema de los sistemas, los patrones emergentes y caos vs. orden, ayer tuve el placer de ver Ride, rise, roar; un documental / concierto de David Byrne donde canta grandes éxitos de Talking Heads y de su último disco con Eno, Everything that happens, will happen today. En el documental, muestran como planeaban la coreografía de los bailarines en escena. Curiosamente, Byrne no quería que los bailarines bailaran... como bailarines, con esos movimientos perfectos que los hacen tan coreográficos. Para evitarlo, al momento del casting, Byrne creó tres reglas para todo el grupo:
1) Elija libremente cualquier movimiento y baile.
2) Cuando haya encontrado un movimiento que le guste, repítalo.
3) Si ve a alguien haciendo un movimiento mejor o "más fuerte", cópielo.
4) Cuando todos los bailarines están realizando el mismo movimiento, el ejercicio terminó.

Byrne agrega: "se puede ver que este es un modelo evolutivo, de auto organización para la creatividad. Muy sorprendente".

Me pregunto que clase de "danza" se crearía en cualquier grupo de trabajo ya establecido. ¿Serían los movimientos emergentes el resultando de una especie de "expresión grupal"?

Pero más allá de estos temas, sobre lo que les quiero hablar hoy es sobre uno de los libros de David Byrne (es autor de varios) que más me gusta: "Cómo funciona la música". Si bien el título puede llegar a ser engañosamente simple, es uno de los libros que más post-it consumió en mi lectura (no me gusta escribir mis libros, por eso los post-it).

Una de las partes más interesantes es cuando habla la de la creatividad, y cómo se rompe con el mito del "creativo". Coincido con Byrne, la creatividad depende mucho del contexto y -fundamentalmente- de que sea alimentada con la mayor cantidad de estímulos. Y no hablo de música clásica y alta cultura, sino todo lo que pueda ser interesante, despierte nuestra curiosidad o nos haga atar cabos que de otra manera nos hubiéramos atado.

Que lo explique el mismo Byrne:

Mi percepción de la creación maduró con extrema lentitud. Esta percepción es que el contexto determina en gran parte lo que se escribe, pinta, esculpe, canta o ejecuta. Esto no suena demasiado a percepción, pero en realidad es lo opuesto a la creencia común, que mantiene que la creación emerge de una emoción interior, de pasiones o sentimientos que afloran; que el ansia creativa no transigirá con compromisos y tiene simplemente que buscar una salida para ser escuchada, leída o vista. La versión aceptada sugiere que una extraña mirada se dibuja en la cara del compositor clásico y este empieza a garabatear furiosamente una composición elaborada a la perfección que de otra forma no habría existido. O que el cantante de rock and roll, poseído por pasiones y demonios, engendra esa asombrosa y perfecta canción que tenía que durar tres minutos y doce segundos, ni uno más ni uno menos. Esta es la noción romántica de cuán creativa llega a ser una obra, pero creo que el proceso de creación se aparta en casi ciento ochenta grados de ese modelo. Pienso que, inconsciente e instintivamente, creamos para encajar en formatos preexistentes.

Por supuesto, la pasión puede seguir estando presente. Que la forma que el trabajo de uno adoptará esté predeterminada y sea oportunista (en el sentido de que uno crea algo porque se presenta la oportunidad) no significa que la creación tenga que ser fría, mecánica e insensible. La parte oscura o emocional de cada uno suele encontrar la manera de salir, y el proceso de confección -encajar la forma en un contexto dado- es mayormente inconsciente, instintivo. Por lo general, ni siquiera nos damos cuenta de ello. La oportunidad y la disponibilidad son a menudo la madre del invento. La historia emocional -«algo con lo que desahogarse»- sigue siendo contada, pero su forma está guiada por restricciones contextuales previas. Yo propongo que esto no es tan malo como cabría esperar. Menos mal, por ejemplo, que no tenemos que inventar la rueda cada vez que hacemos algo".

Y justamente, ese aspecto flexible de la creatividad es lo que hace que -en una vuelta de tuerca a McLuhan- sea el medio lo que termina afectando al mensaje:

¿Hay salas que aún no he comentado y que podrían estar influenciando el modo de componer y el tipo de música que se crea? Bueno, está el interior de tu coche. Yo argumentaría que el hip-hop contemporáneo se compone (la música, por lo menos) para ser escuchado en coches con sistemas de sonido como el de la foto de abajo. El brutal volumen parece tener que ver con compartir tu música con todo el mundo, ¡y gratis! En un sentido es música de generosidad. Diría que el espacio de audio en un coche con esos altavoces obliga a un tipo muy diferente de composición. Es una música cargada de graves, pero con una fuerte y precisa gama de agudos también. Sónicamente, ¿qué hay en medio? La voz, alojada en un espacio sonoro vacío, donde apenas hay nada más. En la música pop de los inicios, los teclados o las guitarras, o incluso los violines, ocupaban a menudo gran parte de ese territorio intermedio, y sin esas cosas las voces se apresuraron a llenar el vacío.i percepción de la creación maduró con extrema lentitud. Esta percepción es que el contexto determina en gran parte lo que se escribe, pinta, esculpe, canta o ejecuta".

Y lo que es más fascinante, esta adaptación de la creatividad también se produce en la naturaleza:

El aspecto flexible de la creatividad no está limitado a músicos y compositores (o artistas de cualquier otro medio). También se extiende al mundo natural. David Attenborough y otros afirman que el reclamo de los pájaros ha evolucionado para adaptarse al entorno. Entre un denso follaje selvático, una señal breve, constante y repetitiva dentro de una frecuencia reducida funciona mejor; la repetición es como un aparato corrector de errores. Si la primera transmisión no llega a su destinatario, otra idéntica seguirá".

Cómo funciona la música, de David Byrne está editado por Literatura Random House  y se consigue a lo largo de América Latina y España y es uno de esos libros que, como decíamos al comienzo de este texto, son lo que alimentan la creatividad. No se lo pierdan

Y más allá de la lectura, no dejen de ver Ride, rise, roar.